Lo que no nos cuentan sobre la supuesta “adicción al azúcar”

Hoy en día, existe una alta preocupación por los alimentos que se ingieren, cada vez más personas buscan sentirse saludables y con un peso “adecuado”. Sin embargo, esta tendencia se ha extralimitado y se ha condenado a algunos nutrientes y alimentos En parte por cumplir con estereotipos físicos y en parte por la lucha contra las grandes cadenas alimenticias. 

Como hemos visto en otros artículos, el azúcar ha caído en la categoría de estos alimentos “nocivos”, cuando la realidad es que la glucosa (componente principal de este nutriente), representa una gran importancia para casi todas las funciones vitales del organismo. 

Entre las creencias que se han arraigado con más ahínco sobre el azúcar, se encuentra que muchos científicos la catalogan como “adictiva” y por tanto “peligrosa” para el ser humano. 

Pero esto no es cierto. Para comprender mejor esta aseveración es necesario conocer qué es realmente una adicción y cómo se comporta. 

Un estudio publicado por la Revista Venezolana de Endocrinología y Metabolismo señala que, “la adicción se define como el uso compulsivo e incontrolable de una droga. Los expertos en el área describen 3 etapas en la adquisición y desarrollo de esta enfermedad. La primera que consiste en el escalamiento y atracón de la droga, seguido en una segunda instancia de la dependencia y, por último, el deseo imperioso y recaída”.

Es importante reconocer que las adicciones inician por los procesos químicos del cerebro, es decir la búsqueda de la dopamina o el placer. Una persona que abusa de una sustancia lo hace buscando instintivamente placer o incluso supervivencia, según señala el estudio. 

La psicóloga Susan Albers señala por su parte que, no se debe confundir la adicción con la sobrealimentación, ya que como explicamos anteriormente, ambas conductas tienen una base emocional, pues el ser humano tiende instintivamente a buscar reconfortarse. 

“Es difícil resistirse a los alimentos porque producen placer”. (Rebecca L.W. Corwin, Penn State University). Al consumir azúcar, se activa en el cerebro el sistema de recompensa (el mismo que se activa al recibir dinero o tener relaciones sexuales).

Pero este sistema se activa incluso por ver o probar comida que nos gusta, no solo dulce. Según Hisham Ziauddeen, investigador asociado de la Universidad de Cambridge, esto no puede ser confundido con adicción.

Con base a esta afirmación vemos que no es el azúcar la que causa adicción, sino que realmente es cualquier alimento o estímulo que genere satisfacción de forma inmediata. 

Así que ya lo sabes, el azúcar no es capaz de producir lo que realmente genera el consumo de drogas como la heroína o la cocaína. Esto simplemente forma parte de creencias arraigadas. 

Siempre recomendamos seguir una dieta balanceada, ajustada a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los especialistas en temas nutricionales y metabólicos. Disfrute de la vida y de los beneficios de la deliciosa azúcar de forma moderada. 

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