Azúcar: del campo a tu mesa

El azúcar es un componente de muchos de los alimentos que consumimos, formando parte de nuestra dieta y sociedad. Sin embargo, hay quienes optan por evitarla. A pesar de muchas opiniones contradictorias, este nutriente no es ni procesado ni dañino en sí mismo. 

Para empezar, se debe distinguir que cuando se habla de un alimento “procesado”, se trata de que fue intervenido químicamente o se le añadieron aditivos no naturales para obtener dicho producto y por ello termina perdiendo sus nutrientes y propiedades originales. Un ejemplo claro son las gaseosas, que, aunque contienen azúcar, no es este nutriente en sí lo que las hace dañinas, sino su consumo en exceso.

Esto realmente no sucede con el azúcar de mesa que, por el contrario, pasa por una “purificación” para lograr el fino y blanco grano que llega a nuestras mesas. 

A continuación, te presentamos los pasos purificación por el que pasa el azúcar, desde su plantación hasta su presentación final. 

Paso 1 

Siembra y cultivo: 

El azúcar de mesa, es comúnmente obtenida de fuentes naturales como la caña y la remolacha. De ambas se obtiene la sacarosa que el cuerpo transforma en energía.

Paso 2. 

Molienda y extracción del jugo: 

En esta etapa, la fuente natural es molida en fábricas para obtener su jugo. Esta extracción se realiza con trituradoras y rodillos que separan la fibra o el bagazo del jugo.  

Paso 3. 

Tratamiento del jugo y evaporación: 

En este paso, el jugo se clarifica y filtra para eliminar impurezas, luego se somete a evaporación para dejar solo la miel. 

Paso 4. 

Cristalización: 

Es aquí donde se logra obtener el grano del azúcar. Para esto, la sacarosa es cristalizada y luego se realiza un proceso de centrifugación para separarla de las mieles y de ahí resulta el azúcar moreno. 

Paso 5. 

Azúcar blanca: 

La clave en este paso es la centrifugación, pues el azúcar moreno obtenido anteriormente, es filtrado y purificado para remover impurezas y quitar el color marrón. En ese sentido, podría decirse que la purificación del azúcar resulta más bien como pulir un diamante, se limpia y de allí el color blanco resultante. 

Durante su purificación nunca pierde sus propiedades nutricionales ni tampoco se le añaden químicos. Es por ello, que es incorrecto decir que se trata de un alimento procesado, sino más bien es purificado.

Tampoco es correcto decir que el azúcar morena es más sano que el azúcar blanco, puesto que ambas tienen exactamente la misma composición, su única diferencia radica en su color debido al grado de purificación.   

Así que ya lo sabes, puedes disfrutar de este rico alimento en cualquiera de sus dos presentaciones, siempre con moderación y con una dieta balanceada. 

Inscríbete para aprender más

Envíanos tu email si deseas recibir más información

Síguenos en