¿Sabías que la caña de azúcar no es la única fuente de donde proviene el azúcar de nuestras mesas?

¿Sabes de donde proviene el azúcar que consumes en casa? La respuesta es que proviene de dos fuentes principales: la caña de azúcar y la remolacha azucarera. 

Históricamente, la caña de azúcar crece en ambientes tropicales o cálidos, como es el caso del continente africano y Latinoamérica. El azúcar de caña, es la que se consume comúnmente en casi todo el mundo. Tiene un aroma frutal, así como un sabor mucho más dulce. 

Por el contrario, el azúcar de remolacha tiene un aroma similar al óxido o a la tierra y su sabor tiene trazas de quemado como el caramelo. Es principalmente producida en Europa del Norte, Estados Unidos y Rusia donde los climas son de templados a fríos y cuesta mucho producir la planta de la caña. 

Específicamente, el azúcar de remolacha se cultiva en otoño y principios de invierno, el azúcar que se extrae de ellas proviene de su raíz.  Durante años, ha sido seleccionada para conseguir un mayor porcentaje de azúcar.

Por su parte, la caña de azúcar crece en lugares calientes y soleados para que el fenómeno de la fotosíntesis se oriente hacia materias que constituyen el follaje y el soporte fibroso del tallo. Los lugares en donde la producen son: Colombia, Centroamérica, Brasil, India, Tailandia, México, Australia e India, entre otros. 

Según los sabios de la cocina, el azúcar de caña funciona más para todo uso pues se carameliza con mayor facilidad, mientras que la proveniente de la remolacha aporta un efecto más crujiente y por eso funciona muy bien para recetas horneadas. 

En términos nutricionales no existe diferencia, pues ambas están compuestas de sacarosa en el mismo grado y su consumo debe hacerse exactamente igual, con moderación y siguiendo las recomendaciones de la OMS y de los expertos en nutrición. 

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