¿Cuánta energía necesitas?

El azúcar natural, o la sacarosa extraída de la planta, es un producto 100% natural y posee un alto nivel de pureza. Este azúcar extraído no contiene ningún aditivo o preservante. Además, por la manera en la que está procesada, asegura que tampoco contenga alérgenos, lo que la hace apta para dietas tanto vegetarianas como veganas.

El consumo del azúcar, en su esencia, tiene una percepción negativa dado que se le ha atribuido muchos efectos dañinos. Sin embargo, estos efectos son mayormente el resultado de los excesos y los hábitos de consumo, que han cambiado muchísimo en los últimos años. Hoy en día, las personas ingieren más productos procesados, los cuales contienen mayor densidad energética, no solo del azúcar sino también de otros carbohidratos y grasas.

Entonces… ¿cuánta energía necesitamos? ¿Cuánta azúcar es recomendable consumir al día?

Pues bien, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tanto en adultos como en niños, se recomienda que el consumo de azúcares libres debe ser menos del 10% de la ingesta total de energía.

Puede ser difícil para las personas medir su consumo de azúcares totales, ya que no siempre consideran los alimentos con azúcares naturales. Aunque estos alimentos suelen tener más valor nutricional y menos probabilidad de exceder los niveles de azúcar recomendados, ser conscientes del consumo diario de azúcares y otros componentes energéticos nos permitirá tener más noción del aporte de glucosa que le damos a nuestro cuerpo y poder disfrutar sin remordimientos.

Es importante recalcar que los efectos perjudiciales para la salud asociados con el azúcar se deben a su consumo excesivo y otros posibles factores como la falta de actividad física y la capacidad fisiológica que tiene cada persona para procesar el azúcar. Si el consumo de azúcar sobrepasa las necesidades energéticas del cuerpo, la glucosa se convierte en glucógeno y se almacena en el hígado y los músculos. Cuando estos órganos alcanzan su capacidad de almacenar glucógeno, el exceso de glucosa se convierte primeramente en ácidos grasos y luego en triglicéridos, que se almacenan en el tejido graso.

El consumo moderado del azúcar puede ser parte de una alimentación equilibrada y una buena fuente de energía. Ser conscientes al elegir los nutrientes que le damos a nuestro cuerpo previene los efectos perjudiciales asociados con un consumo excesivo.

Inscríbete para aprender más

Envíanos tu email si deseas recibir más información

Síguenos en