- Fecha
- 2026-08-20 10:00:00
- Autor
- Por Esto Es Azúcar
¿Bajas de peso, pero a costa de qué?

En la primera nota de esta serie vimos qué son los medicamentos GLP-1 y para quién están indicados. Pero hay una parte de la historia que se cuenta menos: estos fármacos no solo reducen el apetito, también cambian qué comes, cuánto comes y hasta cómo te sabe la comida. Y ahí es donde entra la nutrición.
Comer menos no siempre significa comer mejor
Los medicamentos GLP-1 reducen el apetito y la velocidad con la que el estómago se vacía, lo que lleva a una ingesta calórica considerablemente menor. El problema es que comer menos cantidad no garantiza cubrir las mismas necesidades de nutrientes, sobre todo si la variedad de la dieta también se reduce.
Un estudio retrospectivo con datos de más de 460 000 adultos que comenzaron un tratamiento con GLP-1 encontró que, al cabo de 12 meses, aproximadamente 1 de cada 5 pacientes había sido diagnosticado con alguna deficiencia nutricional, una proporción mayor que la observada en pacientes que no usaban estos medicamentos. Este dato se basa únicamente en los casos que un médico detectó y registró en el expediente clínico, por lo que no incluye necesariamente todas las deficiencias existentes. 1). Esto no significa que la deficiencia sea inevitable: significa que, al comer menos, hay menos margen para que una dieta desequilibrada pase inadvertida.
El músculo que se va con el peso
Otro punto que la ciencia ha subrayado con más fuerza en el último año es que no todo el peso que se pierde con GLP-1 es grasa. Según un análisis publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology, entre el 25% y el 39% del peso total perdido durante estos tratamientos corresponde a masa libre de grasa —que incluye músculo—, medido en estudios de 36 a 72 semanas de duración (2).
Esto importa más allá de lo estético: el músculo participa en el metabolismo de la glucosa y en la reserva de proteína del cuerpo, además de ser clave para la fuerza funcional y la independencia física a medida que envejecemos. Perder una parte importante de esa masa mientras se pierde peso puede afectar la salud metabólica y la calidad de vida a largo plazo
La evidencia disponible apunta a dos estrategias para mitigar esta pérdida: una ingesta de proteína adecuada y ejercicio de resistencia (fuerza) durante el tratamiento (3). Ninguna de las dos elimina la pérdida muscular por completo, pero ambas están consistentemente asociadas a una mejor preservación de la masa magra.
¿Se te quitan las ganas de azúcar? La respuesta es: depende
Es común escuchar a personas en tratamiento con GLP-1 decir que "ya no se les antoja lo dulce" como antes. La ciencia apenas está empezando a documentar esto con métodos más rigurosos, y los resultados son más matizados de lo que sugiere el relato popular.
Un estudio publicado en 2025 encuestó a 411 personas en tratamiento con semaglutida o tirzepatida y encontró que los cambios en la percepción del sabor —reportados por los propios participantes— estaban asociados con diferencias en saciedad, apetito y antojos (4). Es un hallazgo real, pero al ser un estudio transversal basado en autorreporte, muestra asociación y no una relación de causa y efecto comprobada para cada persona.
En otras palabras: para algunas personas lo dulce sabe distinto o antoja menos durante el tratamiento; para otras, no cambia. Y lo que parece estar detrás de ese cambio no es el azúcar en particular, sino el apetito general —la relación completa con la comida— reacomodándose.
El punto no es el medicamento, es lo que comes mientras lo tomas
Ninguno de estos hallazgos es una razón para alarmarse ni para descartar los GLP-1: son, más bien, un mapa de qué vigilar. La proteína, la variedad de la dieta y el ejercicio de fuerza no son un extra opcional durante el tratamiento — son, según la evidencia disponible, la diferencia entre bajar de peso y bajar de peso perdiendo lo que no querías perder.
¿El medicamento cambia el apetito? La evidencia dice que sí. ¿Cambia por sí solo lo que necesitas comer para estar bien nutrido? Esa parte todavía depende de ti.
Referencias
- Scott Butsch W, Sulo S, Chang AT, Kim JA, Kerr KW, Williams DR, et al.Nutritionaldeficiencies and muscle loss in adults with type 2 diabetes using GLP-1 receptor agonists: A retrospective observational study. Obesity Pillars. 2025;15:100186.
- Prado CM, Phillips SM, Gonzalez MC,HeymsfieldSB. Muscle matters: the effects of medically induced weight loss on skeletal muscle. Lancet Diabetes Endocrinol. 2024;12(11):785–7.
- Neeland IJ, Linge J, Birkenfeld AL. Changes in lean body mass with glucagon-like peptide-1-based therapies and mitigation strategies. DiabetesObesMetab. 2024;26(Suppl 4):16–27.
- Kapan A, Moser O,FelsingerR, Waldhoer T, Haider S. Real-world insights into incretin-based therapy: Associations between changes in taste perception and appetite regulation in individuals with obesity and overweight: A cross-sectional study. Diabetes Obes Metab. 2025;27(9):5008–18.
Sobre el autor

Marcela Barillas es nutricionista clínica graduada de la Universidad Francisco Marroquín y tiene una Maestría en Educación Nutricional Comunitaria de la Universidad de Columbia en dónde ha aprendido a brindar a las personas las herramientas necesarias para que puedan crear un estilo de vida saludable, balanceado y sostenible.
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