¿Por qué hay que tomar azúcar?

Barb Stuckey afirma, en su libro, “Taste, What You re Missing” (El sabor, lo que te estás perdiendo”), que el dulce tiene mucha resonancia en nuestro inconsciente y, aún más, que es muy difícil que alguien pruebe el azúcar y diga que no le sabe bien”.

Según varios estudios (que estaremos citando en este artículo), este alimento es importante para el funcionamiento del cerebro y su consumo regulado- proporciona la energía que una persona necesita cada día.

Pero, no todos los azúcares son iguales, por ejemplo, los que vienen incorporados en bebidas azucaradas, contienen otros aditivos como: químicos, conservantes y colorantes que alteran sus propiedades naturales y, por ende, su consumo en exceso sí puede considerase perjudicial.

En una entrevista para el diario guatemalteco Prensa Libre, Miguel Ángel Marín, director del Patronato del Diabético de Guatemala explica que, “es necesaria para el buen funcionamiento del organismo porque aporta calorías”. Lo malo es abusar de su ingesta, en especial cuando se junta con otros elementos como frituras.

En ese orden de ideas, un estudio realizado por los especialistas Teresa Partearroyo, Elena Sánchez Campayo y Gregorio Varela Moreiras, del Departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Salud, en la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo de España, señala que la buena nutrición está conformada por un binomio inseparable: salud y placer.

“La principal función del azúcar es proporcionar la energía que nuestro organismo necesita para el funcionamiento de los diferentes órganos, como el cerebro y los músculos, funcionalidad esencial a lo largo de la vida y situaciones fisiológicas. Sólo el cerebro es responsable del 20% del consumo de energía procedente de la glucosa, aunque también es necesaria como fuente de energía para todos los tejidos del organismo”, señala el estudio mencionado.

Es por ello, que resulta imposible abandonarla de un todo, muy a pesar de lo que muchos especialistas deportivos o entrenadores puedan opinar al respecto. Además, es de humanos sucumbir a lo que nos prohíben; si una persona lleva una dieta restrictiva, co pocos carbohidratos y nada de azúcares, será más probable que recaiga en malos hábitos y abandone al poco tiempo su régimen.

Igualmente, los investigadores de la Universidad CEU San Pablo de España señalan que, “si los niveles de azúcar descienden, el organismo empieza a sufrir ciertos trastornos: debilidad, temblores, torpeza mental e incluso desmayos (hipoglucemia)”.

Por su puesto, esto de ninguna manera significa que es correcto acudir a la nevera por una dona o un pastelillo cada vez que provoque. Todo se trata de la moderación y el uso adecuado de este alimento.

Por esta razón podemos concluir que, aunque el azúcar para muchos es un delicioso alimento, mientras otros prácticamente la catalogan como “veneno”, lo cierto es que es no es ni mala, ni buena por sí sola.

Inscríbete para aprender más

Envíanos tu email si deseas recibir más información

Síguenos en